La riqueza cultural en Guinea Ecuatorial: primer acercamiento a la gran desconocida

Fotografía de: Rafa Toledano, Asonga RTV Bata. Fiesta tradicional de los Benga.


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La riqueza cultural en Guinea Ecuatorial:

Primer acercamiento a la gran desconocida



Mónica Fernández Enríquez

UNED, 2019


Mi pueblo es el mundo”

Betty Akna (Cantante de Guinea Ecuatorial)



Resumen

La riqueza cultural es un entramado simbólico formado por conocimientos, tradiciones y rituales que comparten los integrantes de una misma comunidad. También la historia de un pueblo forma parte de la riqueza cultural. En este artículo se propone un acercamiento a las gentes de Guinea Ecuatorial a través de su historia, su música y su arte.


Abstract

The cultural richness is a symbolic framework formed by knowledge, traditions and rituals shared by the members of the same community. Also, the history of a people is part of the cultural richness. This article proposes an approach to the people of Ecuatorial Guinea through its history, its music and its art.



Introducción

Empecé a estudiar Antropología social y cultural en el año 2012 tras descubrir su existencia en el curso de Acceso para mayores de 25 que también realicé a través de la Uned. Sí, descubrí qué era eso de la antropología a los 26 años ya que sorprendentemente hasta entonces no había oído hablar de ella. Durante este camino hasta hoy en día, he ido descubriendo multitud de textos, etnografías, teorías antropológicas, métodos, monografías, historia… Siempre he creído que todos los días se puede descubrir algo nuevo estudiando antropología y eso me ha pasado al elegir la asignatura de Antropología de los pueblos de Guinea Ecuatorial. Reconozco que escogí la asignatura por específica, es decir, porque iba a contarme cosas sobre los pueblos de Guinea Ecuatorial y porque es lo que más me ha llamado la atención de la antropología, su poder para analizar culturas diferentes y mostrarlas al mundo, sin embargo, era consciente de mi propia ignorancia: ni siquiera sabía ubicar Guinea en el mapa. En África sí, pero ¿en qué punto? ¿no había también otra Guinea?

La sorpresa fue mayúscula cuando descubrí, no solo donde estaba, sino también que había sido una colonia española, es más “su única colonia en el África subsahariana, la única que estuvo poblada casi íntegramente por “españoles negros” (Aranzadi, 2015) ¿Cómo podía desconocer tal dato? Recuerdo que, en el pasado curso, en la asignatura Antropología Política I, había un texto de Nuria Fernández Moreno1 que hablaba sobre los bubi de Guinea Ecuatorial, sin embargo, no recuerdo más que unas desavenencias con el Rey Moka, la formación de jefaturas extrañas y la fundación de la ciudad de Clarence por parte de los ingleses. Ni rastro de los españoles colonizando Guinea Ecuatorial (al menos en mi memoria, ya que seguro que en el texto sale mencionado).

He leído los textos de esta asignatura descubriendo un nuevo mundo para mí y comprendiendo también el gran desconocimiento que hay sobre Guinea Ecuatorial a pie de calle (comprobado empíricamente preguntándole a mis allegados y amigos). He conseguido localizar bastante bibliografía (además de la obligatoria) sobre este país africano; aunque la mayoría permanece inaccesible para mí, dadas mis circunstancias (vivo en un pequeño pueblo y no tengo una biblioteca cerca. Todo a lo que he podido acceder ha sido a través de internet).

Después de recopilar toda la información que pude, pasé muchos días pensando el tema para hacer el trabajo obligatorio de esta asignatura que posteriormente debemos entregar a un doctor en Antropología que además es experto en temas de Guinea Ecuatorial. No quería hacer simplemente un intento de resumen de los textos que debemos leer o un ensayo de un ensayo (asunto que nos piden mucho durante nuestros estudios de Antropología y que tan inútiles me parecen a veces) solo para “superar” la asignatura.

Es por eso que decidí descubrir a Guinea Ecuatorial2 buscando en la bibliografía obligatoria (también a través de otras fuentes) información sobre su historia y arte, para aprender sobre este país, tanto para realizar el trabajo, como para enriquecerme como persona y futura antropóloga; y también para no formar parte de esa problemática antropológica de Guinea Ecuatorial, especialmente la “notable ignorancia y desinterés que sobre Guinea impera en el medio universitario español y entre los españoles en general” (Aranzadi, 2015). Ha sido un trabajo con un doble resultado: por un lado, cumplir con los objetivos de la asignatura y por otro, conseguir que Guinea Ecuatorial dejase de ser una desconocida para mí.

He dividido el trabajo en dos secciones para hacer su lectura más sencilla (y espero que ordenada). Lo primero que he hecho es buscar sus antecedentes históricos, cómo era Guinea Ecuatorial antes de ser Guinea Ecuatorial, repasando los hitos por los que ha ido pasando hasta llegar a nuestros días. Después he intentado acercarme a alguna de las expresiones artísticas del país a través de la escultura y la música. Para terminar, ofrezco unas conclusiones en las que expongo si por fin este país, del que los españoles deberíamos saber mucho más, ha dejado de ser un lugar desconocido para mí y si finalmente he logrado ubicarlo de una manera eficaz en el mapamundi. Espero tener la suerte de viajar a Guinea Ecuatorial y conocer de primera mano todo lo que he ido descubriendo gracias a este trabajo y este primer acercamiento. Ojalá en un futuro pueda continuar investigando para que haya segundos, terceros y muchos más acercamientos.



Historia

Guinea Ecuatorial está situada en la costa de África Occidental y limita al norte con Camerún, al este y sur con Gabón y al oeste con el Oceáno Atlántico.

En el siglo XIII el territorio que hoy es Guinea Ecuatorial estaba ocupado por población pigmea (bayeles) de los que quedan pocos en la actualidad3. Estos fueron desplazados por los fang y ndowe que se expandieron también hacia las islas.

La región fue explorada y explotada por Portugal y Holanda durante los siglos XV, XVI y XVII. La expedición de los portugueses João de Santarém y Pedro de Escobar descubrieron la isla de Annobón, del portugués Ano Bom “Año Bueno” un 1 de enero de 1475 mientras buscaban puertos seguros de escala para el tráfico de esclavos. El mismo año el explorador Fernão do Pó descubre lo que hoy en día es la Isla de Bioko (a 40 km de la costa de Camerún) bautizada en aquel momento con el nombre de su descubridor. Los portugueses colonizaron finalmente las dos islas en1494 convirtiéndolas en centro del comercio de esclavos. Annobón y Fernão do Pó fueron ocupadas también por holandeses en el siglo XVII, pero no sería hasta el siglo XVIII cuando aparecerían los españoles en escena. A pesar de que habían permanecido fuera de África por el Tratado de Tordesillas (1494), fueron otros Tratados los que condujeron a España hacia el continente africano: el Tratado de San Idefonso (1777) y El Pardo (1778).

El Tratado de San Idefonso fue firmado en octubre de 1777 por Carlos III de España y María I de Portugal acordando el reparto definitivo de las colonias españolas y portuguesas. Portugal cedió a España la Colonia del Sacramento (sur del actual Uruguay) más las islas de Annobón y Fernão do Pó (que pasaría a llamarse Fernando de Poo) a cambio de la retirada española de la Isla de Santa Catalina (Brasil).

En 1778 los españoles tomaron posesión de Annobón y Fernando de Poó fundando Concepción en 1779 en esta última isla. La falta de apoyos, las enfermedades y la hostilidad de los nativos hacen que abandonen los territorios en 1780. Será así como entre 1827 y 1843 el Reino Unido funde Port Clarence (hoy Malabo) y San Carlos en la isla Fernando de Poo para combatir la trata de esclavos que a pesar de todo continuó sucediendo incluso con la presencia británica.

Algunos autores coinciden en señalar que no fue hasta finales del siglo XIX cuando España se ocupó realmente de sus colonias en África, pero sin tener un interés en expandirse por el continente africano:



Hasta 1898 España estuvo centrada en sus colonias del Caribe y el Pacífico, por lo que Guinea ocupó una posición marginal en su imperio. De esta forma, durante el período de la pugna por África (1880-1900), en el que las potencias europeas se lanzaron a la conquista de este continente, España apenas se preocupó por ampliar sus posesiones africanas (Chillida y Nerín, 2018)



En el siglo XIX se encontraban asentados diversos puertos comerciales de distintas naciones en el Golfo de Guinea a los que se sumaron algunos españoles en la desembocadura de los río Muni y Benito, convirtiéndose en protectorado español en 1885 y en la Colonia del Río Muni en 1900. Tras un acuerdo con Francia se determinaron los límites de territorio reconocidos para cada país en esa región del Golfo.

Ya en el siglo XX, España creó la Colonia de Elobey, Annobón y Corisco que junto a Fernando de Poo y Río Muni conformaron las tres administraciones coloniales independientes unas de otras. Durante esos primeros años del siglo nativa reacia a la colonización y la potencia colonial española que desembocaron en la Revuelta Bubi (1910) y la expedición de castigo a Río Muni (1918).



La Guinea Española

España fusiona todas sus colonias en el Golfo de Guinea creando la llamada Guinea Española en 1926, desarrollando grandes plantaciones de cacao en Fernando de Poo.



Entre 1900 y 1930 los territorios del Golfo de Guinea se perfilaron como una colonia de explotación y no de poblamiento […] Fernando de Poo se orientó al monocultivo de cacao, mientras que Río Muni presentaba hacia 1927 una diversificación de cultivos (cacao, café, palmera) (Quintana, 2015 p. 501)



Para entender el avance de los colonos españoles y la relación con los bubis en las islas y la zona costera de Guinea, debemos remontarnos a 1856, año de la llegada de la primera expedición misionera al puerto de Santa Isabel (hoy Malabo) con la labor de evangelizar y “educar” a los indígenas. En 1883 llegaron los padres claretianos. El impacto de los misioneros afectó al parentesco bubi, su religión, educación y forma de vida transformándola por completo. Así, los bubis que encontraron los españoles ya tenían una estructura familiar monógama y matrilineal con un componente marcadamente monoteísta en sus creencias (por el adoctrinamiento de los claretianos) y una división de trabajo por oficios. La resistencia de los bubis a la colonización fue moderada y exceptuando la Revuelta Bubi (1910) ya mencionada no pudieron hacer mucho frente a los colonos que le arrebataban sus tierras, apoyados además, por los fernandinos “descendientes de liberianos, sierraleonenses y libertos, en proceso de reconversión del protestantismo al catolicismo, que se configuraron como la alta sociedad africana de la Isla y sirvieron de apoyo a la política colonial española” (Quintana, 2015).

La mayor resistencia a la colonización provino del interior de Guinea donde residía el pueblo fang, organizados en clanes exogámicos patrilineales, familias poligámicas y culto a los ancestros. Esta comunidad todavía libraba batallas entre sí en 1920. Los fang despertaron auténtico terror entre los colonos españoles debido a su hostilidad y agresividad que llevó a algunos autores a hablar de antropofagia4.



[…] España no controlaba la Guinea Continental, dado el hostigamiento fang tanto a los núcleos costeros como contra los alemanes que se batían en retirada hacia Bata. Hizo falta pues, aprobar recursos extraordinarios para completar el dominio español, que se hizo efectivo con una campaña militar de la Guardia Nacional en 1926 y la construcción de la ruta de Bata a Mikomeseng entre 1926 y 1927 (Quintana, 2015, p. 504)



Mientras en España se sucede la II República (1931-1939) no se producen cambios en la colonia española en Guinea, aunque en 1936 con la Guerra Civil española las guarniciones militares de la isla de Bioko se unen a los militares mientras que las de la parte continental permanecieron fieles a la república, imponiéndose finalmente las primeras en Guinea.

En España Francisco Franco se alzó con el poder y comenzó su régimen dictatorial, mientras en Guinea:



El sistema colonial se basaba, como en el resto del continente, en el control indirecto de la población rural a través de las jefaturas tradicionales, que estaban integradas en la administración de la colonia […] La diferencia de la colonia española con respecto a la mayoría de las europeas en África residía en el carácter autocrático del régimen metropolitano de Franco, que se superponía al autoritarismo colonial, y en las diminutas dimensiones del “imperio subsahariano español”, que permitían una mayor presencia del estado en todo el territorio (Serrano, 2003, p.176).





En los años siguientes algunos países cercanos comienzan su independencia: Etiopía (1941), Libia (1951), y Ghana (1957) lo que impulsa un sentimiento nacionalista e independentista en Guinea Ecuatorial. “Las élites africanas de Guinea Ecuatorial iban a encontrar en los territorios vecinos y en el movimiento afroasiático fuentes de apoyo e inspiración para sus reivindicaciones ante la administración colonial, que comenzaron a expresarse en términos de independencia” (Serrano, 2003).

En 1959, la isla y la parte continental de la colonia adquieren el estatus de provincias españolas por la Ley del 30 de Julio de ese año pasando a denominarse Región Ecuatorial Española y organizándose en dos provincias: Fernando de Poo y Río Muni. Se celebraron las primeras elecciones locales (dentro del sistema de “democracia orgánica” del régimen de Franco) en 1959 eligiendo los primeros procuradores en cortes ecuatoguineanos. Durante estos años también aparecen iniciativas reivindicativas de corte independentista.

  • Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE) creado por exiliados nacionalistas ecuatoguineanos en Camerún (que estaba independizado de Francia desde 1960). La idea de esta iniciativa era meter a Guinea en el estado camerunés.

  • Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (MONALIGE) creado en 1954 por exiliados en Gabón.

  • Unión Popular de Liberación de Guinea Ecuatorial (UPLGE) organizada por Ondó Edú en Libreville (Gabón) con el apoyo del gobierno gabonés tras la independencia de este país en 1960.





Guinea Ecuatorial

El 15 de diciembre de 1963, España sometió a referéndum entre la población de las provincias ecuatoguineanas un proyecto de Bases de Autonomía que fue aprobado por mayoría convirtiéndose entonces en la Región Autónoma de Guinea Ecuatorial. Los territorios fueron dotados de autonomía y recibieron el nombre de Guinea Ecuatorial. Esta autonomía propició ciertos cambios y una mayor participación de las élites guineanas en los asuntos políticos, además se abrió la posibilidad de que del regreso del exilio que “muchos guineanos residentes en Gabón y Camerún aprovecharon” (Serrano, 2003) Uno de ellos fue Bonifacio Ondó Edú-Aguong (1922-1969) que se convirtió en presidente del Consejo de Gobierno en 1964.

Ondó transformó la UPLGE en el Movimiento de Unión Nacional de Guinea Ecuatorial (MUNGE), partido de extrema derecha y afín al régimen franquista español y de ideología nacionalista, mientras los otros movimientos independentistas continuaban también con cierta libertad en el interior de Guinea. Aun así las autoridades continuaban poniendo trabas a la independencia. Las inversiones en la colonia hacían que Guinea dependiera económicamente del gobierno español y se afianzaban los lazos entre España y Guinea. Se despertó incluso un sentimiento entre los guineanos que se sentían tantos españoles como guineanos, o al menos eso era lo que los periódicos y las noticias querían hacer ver. La independencia se imaginó como una culminación de la colonización española en vez de como un acto de liberación.



Fue solo en 1968, más precisamente el 12 de octubre cuando Guinea Ecuatorial se independizó bajo su primer presidente Francisco Macías Nguema, quien poco después de su elección, instauró un régimen, durante el cual el español fue prohibido por siete años. Desde entonces, el país sufrió las duras realidades de aquel régimen hasta 1979, fecha en la cual se produjo el famoso golpe de libertad, golpe de estado perpetrado el 3 de agosto que derrocó al presidente Macías Nguema y vio la llegada al poder de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo quien siguió gobernando el país hasta hoy (Kessé&Romaric, 2017).



Con la independencia llegó el ascenso al poder de Macías Nguema (1924-1979) tras haber ganado las elecciones presidenciales que se celebraron en Septiembre de 1968 y en las que superó a su principal opositor, Ondó Edú. El fallido golpe de Estado del Ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndongo, en 1969 propició la “sangrienta dictadura de Macías Nguema” (Liniger-Goumaz, 1996). Atanasio fue asesinado y se persiguió a todos sus seguidores y a aquellos que Macías Nguema consideraba como “cómplices” del colonialismo español. “La carnicería que siguió al 5 de Marzo de 1969 fue la primera, o al menos la más notoria y extensa de las muchas purgas colectivas y asesinatos masivos que se iban a suceder durante el régimen de Macías (Aranzadi, 2014). Muchos miles de españoles que vivían en Guinea Ecuatorial abandonaron el país tras estos sucesos mientras desde España se intentaba ocultar lo que estaba ocurriendo en Guinea, instaurando una censura en 1976 sobre la información proveniente del país africano. Por suerte, algunas organizaciones no gubernamentales así como La Comisión por los Derechos Humanos, la ONU o Amnistía Internacional denunciaron situación que estaba viviendo Guinea Ecuatorial durante el régimen de Macías, los abusos, persecuciones, asesinatos y el hundimiento socioeconómico y político en el que se vio envuelto el país.

El 3 de agosto de 1979, el sobrino de Macías Nguema y comandante de las Fuerzas Armadas, Teodoro Obiang, traicionó a su tío y lo mandó fusilar por los escuadrones marroquíes de su escolta personal en un Golpe de Estado, también llamado Golpe de la Libertad. Obiang se convirtió en presidente del país y lo sigue siendo a día de hoy, convirtiéndose en el jefe de Estado con más tiempo en el cargo en todo el mundo. La corrupción, la pobreza y la represión continúan asolando Guinea Ecuatorial en la actualidad, aunque desde el gobierno se quiera transmitir todo lo contrario.

En términos de renta per cápita Guinea Ecuatorial es el país más rico de África y el quinto mayor productor de petróleo en África5, pero esto no ha sido una mejora para el conjunto de la población. Los ingresos obtenidos por la extracción del crudo financian los estilos de vida de Obiang y la gente que lo rodea mientras el acceso a la salud y la educación siguen siendo inaccesibles para gran parte de los ecuatoguineanos.


Expresiones artísticas en Guinea Ecuatorial: escultura, música y literatura



Las migraciones que tuvieron lugar del siglo XVIII en adelante llevaron a Guinea Ecuatorial a conseguir una gran diversidad cultural que se refleja en las artes, la música y las lenguas del país. Casi la totalidad de la población, a excepción de los pigmeos6, pertenecen al pueblo bantú. Bantú es un término general que hace referencia a 400 etnias de África, desde Camerún a Sur África, unidas por una familia de lengua, la lengua Bantú y en muchos casos con las mismas costumbres. Bantú significa “gente” o “personas” en muchas lenguas bantú7. En la actualidad conviven en Guinea Ecuatorial distintas etnias siendo la mayoritaria la de los fang que viven en la zona continental, junto con los ndowe, los fernandinos y los bisios, entre otros. En las zonas costeras y las islas como Bioko residen los descendientes de los bubis. Un repaso a todas las etnias que cohabitan en Guinea Ecuatorial requeriría de otro trabajo de investigación más amplio8.

Para este primer acercamiento a las expresiones artísticas en Guinea Ecuatorial he seleccionado aspectos destacados de la escultura y la música guineana relacionados de alguna manera con las tradiciones y el recorrido histórico de las etnias que habitan el país. En el apartado de escultura hablaré de la figura de Fernando Nguema y en el de la música haré referencia al mvet, instrumento tradicional guineano y el rap como fenómeno sociocultural y político en Guinea Ecuatorial.


Escultura

Fernando Nguema nació en Malabo en 1963 y desde pequeño su tío y escultor, Antonio Edu le enseñó el arte de la talla de instrumentos musicales, máscaras de balele y otras artes de la tradición fang. También se interesó por la música, sobre todo por el xilófono o medjang, el baile, el canto, la cerámica y la pintura.

En tiempos de la dictadura de Macías, Nguema emigra a Gabón en 1979 y allí conocerá al que será su maestro y mentor, el gabonés Obiang Djang con quien termina de formarse. Cuando regresa a Guinea Ecuatorial, ocho meses después, ya lo hace con la firme determinación de ser escultor autodidacta, sin dejarse influir por las obras de otros artistas.

En 1991 el Centro Cultural Hispano-Guineano9 le puso al frente del taller-escuela de talla en donde desarrollaría su etapa más prolífica y creativa. Sus obras están muy relacionadas con la tradición fang y como integrante de esta comunidad, el bosque era el centro de todas las experiencias vitales. Las raíces, ramas y árboles caídos le servían de inspiración y daban significado a sus tallas que representaban simbólicamente el sufrimiento, la pérdida, el bien y el mal y el hambre. Las propias creencias fang eran también parte de su inspiración ya que él era un gran conocedor de estas. El bosque le ofrecía historias que Nguema convertía en esculturas; “escuchaba” las palabras del bosque que le mostraban qué debía esculpir.

El bosque es un espacio ritual para los fang y el templo del sagrado árbol. Allí nacen las leyendas que configuran la rica tradición oral de los fang en donde lo natural y lo sobrenatural se confunde y los elementos del paisaje se perciben como seres vivos capaces de influir sobre las vidas de los habitantes del pueblo.

La carrera artística de Nguema está también muy vinculada a la tradición escultórica fang dedicada a las máscaras y figuras que sirven a algún fin ritual. Los byeri son esculturas de madera relacionadas con el culto a los ancestros. Son figuras tanto femeninas como masculinas que encarnan a los guardianes encargados de velar por los relicarios donde se conservan los restos de los antepasados destacados de la comunidad. También jugaban un importante papel dentro de los ritos de iniciación de los jóvenes fang hacia el mundo adulto, durante los cuales, los jóvenes debían aprenderse toda la genealogía de su linaje. La máscara ngil en la creencia fang poseía poderes judiciales, de modo que “nacían” cuando las sentencias y castigos eran aplicadas por la sociedad Ngli a la que los fang rendían culto10. Las máscaras ngongtang tras el contacto con los europeos eran utilizadas por los fang para ridiculizar a los colonos como símbolo de resistencia ante la asimilación forzosa.

Fernando Nguema murió en Malabo en el año 2008 sumido en la pobreza y la enfermedad, sin que su obra fuese conocida, valorada ni cotizada, sin embargo, se han hecho varias exposiciones en España de las tallas de Nguema tales como “Fernango Nguema y su universo fang: raíces y palabras del bosque guineano” o “Fernando Nguema: Obras incompletas 1992-2008”.



Música

Como en muchas otras culturas de África, la música juega un papel crucial inseparable de la vida social y ritual. Dada la gran cantidad variedad de instrumentos musicales existentes en Guinea Ecuatorial y su importancia, ya analizados por Isabela de Aranzadi11, he elegido conocer y describir el uso del instrumento tradicional mvet y el hip hop guineano como fenómeno más moderno.

En el mundo de los fang y otras culturas ágrafas del Golfo de Guinea el mvet es el elemento de transmisión fundamental de los mitos y tradiciones fang (Blanco, 2012). El término no solo se refiere al instrumento12 sino que designa también a la narración oral, la danza, la mímica y todo aquello relacionado con el género musical que el instrumento interpreta.



La manera de tomar el mvet en las manos es diferente según quien sea el tañedor, pero, los buenos ejecutantes, son capaces de sujetar solo con las palmas el instrumento, que se apoya en el pecho, y así los dedos quedan libres para atacar a las cuerdas. Su volumen de sonido no es mucho cuando se escucha al aire libre y suele acompañarse, según el carácter del acto, de un coro de varios tocadores de una especie de claves que no son más que dos palitos entrechocados en un ritmo monótono y machacón (Blanco, 2012).




A la persona que toca este instrumento se le denomina mbom-mvet y solo se aprende a tocar por herencia o transmisión tras haber demostrado dotes artísticas en un ritual de consagración que consiste en practicar varios cortes en las manos y untarlos con una sustancia misteriosa y embrujada. Esto le otorgará la habilidad para tañer el mvet. Además del ritual requiere de una preparación previa para poder llevar a cabo la tarea posterior de ser una suerte de “almacenador” de toda la historia del pueblo fang.



Muchas de estas tradiciones se están perdiendo. El ritmo de la vida actual no permite espacios en donde los ancianos puedan transmitir a los jóvenes estas leyendas, y las guitarras eléctricas suplen al mvet, como el televisor suple al abuelo. La enorme afición al rap de los jóvenes guineanos de las ciudades más populosas ocupa todo su tiempo, sin llegar a conocer que el origen de ese estilo que practican está en el mvet de sus ancestros (Blanco, 2012).



El rap en Guinea Ecuatorial se ha convertido en un fenómeno sociocultural y político en los últimos años especialmente a partir de 2005 (Borrás, 2009). Este estilo musical es utilizado por los raperos para criticar al Estado ante una realidad que consideran injusta. A pesar de algunas detenciones, encarcelamientos y amenazas con no dejarle volver a pisar un escenario en Bata13, los raperos siguen actuando en el país. El Estado lo reprime, pero al mismo tiempo lo permite e incluso utiliza a los Mc’s para las candidaturas en las campañas electorales. El Estado utiliza el rap como seña de identidad y lo que significa ser ecuatoguineano para que no otras identidades como la bubi, ndowé, etc, permanezcan invisibles.



Gustau Nerín opina que el rap está en estos momentos jugando el papel que en su día jugó el flamenco de Lola Flores en la España de la dictadura franquista […] La dictadura de Franco quiso controlar a través del flamenco el significado de lo que se entendía por españolidad, frente a otras identidades peligrosas para la legitimación del Estado, como la de las comunidades históricas lingüísticas catalana, vasca o gallega (Borrás, 2009).



El rap producido por guineanos se afianza cada vez más entre los jóvenes de Guinea Ecuatorial y el Estado lo observa como un campo de producción cultural común que puede jugar un papel en la legitimación del Estado y conseguir una nación más homogénea.

Guinea Ecuatorial es un país que consume música española, sin embargo, esa relación parece ser unidireccional. Esto no ocurre con otras excolonias como Francia en donde el consumo de música africana (afrobeat, azonto o afrohouse) es muy grande, cada vez más comercial y no solo escuchado por adolescentes.

En España el rap autóctono sigue siendo un estilo musical poco comercializado cuanto menos el rap de un país desconocido para la mayoría de los españoles. Este desconocimiento de la cultura de Guinea Ecuatorial tal vez se encuentre ligado a los estereotipos sobre África, de claros tintes etnocéntricos, que circulan en el imaginario colectivo y que ven al continente africano relacionado con lo “primitivo”, el exotismo, la incapacidad para el autogobierno, el poco desarrollo científico y técnico, la pobreza y la violencia. A mucha gente le choca encontrar chicos y chicas negros estudiando en la universidad española y hablando un perfecto español. Los raperos afrodescendientes, como Black Bee hablan de esto en sus canciones, de cómo la gente se sorprende al oírlos hablar en español.

La relación de España con el África subsahariana ha sido invisibilizada tanto en los medios de comunicación como en el sistema educativo español lo que ha producido un desconocimiento de la antigua colonia a todos los niveles.



Conclusiones

Tras este primer acercamiento, que definitivamente no será el último, he podido comprobar que existe mucha información sobre Guinea Ecuatorial que desconocía y que por otro lado también me ha sido difícil manejar a lo largo de este trabajo. Solo la historia de Guinea Ecuatorial daría para escribir un libro. Tal vez debería haberme acercado de otro modo al país, investigando solo una cuestión como seguro harán muchos de mis compañeros: la religión de alguna etnia, el parentesco bubi y fang, los estudios antropológicos sobre Guinea… Querer abarcar todo ha sido una tarea imposible tanto por no querer hacer un trabajo de ochenta folios como por el tiempo disponible que tengo para dedicar a esta asignatura.

De todos modos, el acercamiento no ha sido en vano. He aprendido muchos datos históricos sobre Guinea Ecuatorial, cada uno de los cuales me llevaba a más y más datos. He sido consciente de la diversidad cultural existente en el país y sus manifestaciones artísticas las cuales han logrado maravillarme, en especial lo relacionado con la música ya que yo también lo soy.

Al menos ahora sé que existe un pequeño país en el África subsahariana en el que a día de hoy se sigue hablando español. La historia de Guinea Ecuatorial es fascinante y extensa, vista desde diferentes puntos de vista según el autor o autora que lo trate. Ahora comprendo mucho mejor las palabras que el profesor Aranzadi cuando habla en la guía de introducir a los alumnos en Guinea Ecuatorial para que se despierte un interés en ellos y quieran seguir investigando. Desde luego conmigo ha funcionado.



REFLEXIONES AL MARGEN DEL TRABAJO

Como ya desvelé en las conclusiones de mi trabajo sobre Guinea Ecuatorial se me hizo complicado manejar tanta información y plasmarla de una manera más o menos coherente, por eso decidí elegir una parte del arte y la música para centrarme y conocer un poco de la riqueza cultural de Guinea. En el nivel histórico son muchos los datos que he ido encontrando, a menudo contradictorios según en donde mirase, pero hubo uno que me llamó la atención sobre los demás y que no pude comentar en el trabajo a riesgo de perderme en la inmensidad de la (des)información. Fue el hecho paradójico ante el cual me encontré al descubrir que la España de Franco, en los años 60 en plena dictadura, se afanaba por construir una transición hacia la democracia en su colonia africana proclamando la independencia en 1968, mientras en España continuaría la dictadura franquista hasta la muerte del dictador. No deja de ser curioso que esto ocurriera así y que en España se persiguiera justo lo que allí se pretendía instaurar: la independencia, la libertad. Las tensiones se sucedieron en España sobre qué hacer con Guinea Ecuatorial, por un lado estaba Luis Carrero, subsecretario de la presidencia del Gobierno que era partidario de mantener el dominio colonial, y por otro, Fernando María Castiella, ministro de Asuntos Exteriores que defendía la descolonización para mantener buenas relaciones con las Naciones Unidas y Estados Unidos. España permitió hacer en Guinea unas elecciones libres para elegir presidente, algo impensable aquí en plena dictadura y todo parece ser que ocurrió por seguir las reglas impuestas por la ONU. Esta información no debió transcender en España, un país que vivía aún reprimido por la dictadura franquista.

También me sorprendió que los antropólogos españoles de la época no hicieran trabajo de campo en la colonia africana, así como lo hacían los británicos o franceses en sus respectivas colonias en África (fuese cual fuese el cometido final de estas investigaciones)

Descubrí que esto tampoco iba a interesar a una España en donde las investigaciones antropológicas estaban guiadas también por intereses políticos y en donde muchos de los antropólogos hubieron de exiliarse durante el régimen franquista. En este semestre he tenido la asignatura “Proyecto de investigación” en donde he desarrollado mi idea para el TFG, que tengo pensado hacer sobre la Historia de la Antropología en España. Investigando, ya he descubierto (y lo que aún me queda) muchos datos sobre aquellos años en los que se vivió una especie de parálisis en los estudios antropológicos.porque no convenían a algunas personas que al final dejaron el país sumido en un “retraso” científico y académico. La institucionalización tardía de la disciplina en nuestro país y su escasa visibilidad en general, demuestran que aún queda mucho que hacer en esta historia, y también en la de reconstruir la de Guinea Ecuatorial, sus gentes, cultura y en definitiva, su realidad.



1 Jefatura, reinado y poder colonial: evolución de la estructura política de los bubis en la Isla de Bioko, 2004.

2 Aunque quien está leyendo esto ya la tiene más que descubierta.

4 Véase NERÍN, G. La última selva de España: antropófagos, misioneros y guardias civiles. Crónica de la conquista de los fang de la Guinea Española, 1914-1930. Catarata, 2010.

6 Término euro-céntrico que significa, en griego, “de pequeña estatura” (Conquistadores y fugitivos. El Bosque y el Mal para Pigmeos y Fang. Aranzadi, 2014)

8 Tal vez en el segundo acercamiento.

9 Fue creado al amparo del convenio de Cooperación Cultural entre Guinea Ecuatorial y España (firmado en Santa Isabel el 12 de octubre de 1969) para fortalecer y crear relaciones culturales y humanas entre ambos pueblos.

10 Véase African Masks: The Barbier-Mueller Collection. Iris Halnner Herzog, 2007.

11 Instrumentos musicales de las etnias de Guinea Ecuatorial, Isabela de Aránzadi, 2009, APADENA, Madrid.

12 Es un arpa, un Instrumento de cuerda, hecho con una caña de bambú, cuerdas y calabazas que sirven como resonadores.

13 El rapero Dos Dados Trucados fue encarcelado varias veces por el contenido de sus letras pero puesto en libertad posteriormente. Verso Roto fueron amenazados con no volver a pisar un escenario si no cambiaban sus letras pero a día de hoy siguen actuando.


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