En estos momentos estoy redactando el libro "Soy antropóloga, ¿y ahora qué?" donde narro mi experiencia cursando el grado de Antropología social y cultural en la UNED y cómo llegué a realizar una investigación sobre la propia Antropología. La antropología estudiándose a sí misma, es un proyecto que no tiene fin, pues siempre será susceptible de continuar adelante, mientras la disciplina viva.
Una de las partes de este diario de campo es desarrollar y comentar mi propio TFG, pero antes era necesaria una revisión al inicio del camino. El modo en el que llegué a la idea de querer trabajar sobre la antropología y su desarrollo en España. Así, gracias a mi tutora Waltraud Müllauer Seichter, pude darle una perspectiva más histórica, conociendo su pasado en nuestro país. Lo que podría llegar a explicar ese desconocimiento existente.
Esta fue mi propuesta para el proyecto de investigación (la asignatura que funciona como una especie de borrador del TFG, en donde vamos perfilando nuestros intereses)
LA ANTROPOLOGÍA EN ESPAÑA: DESARROLLO HISTÓRICO Y CONOCIMIENTO
GENERAL DE LA DISCIPLINA
INTRODUCCIÓN
Cuando
empecé a plantear este proyecto la idea que había en mi mente no se
parecía casi en nada a lo que terminó siendo. Mi propia labor de
investigación para realizar el documento de la primera fase del
proyecto y las pautas de la tutora, me ayudaron a ver que lo que
quería averiguar estaba ya resuelto por otros autores y autoras
españolas a los que no conocía.
Mi pretensión era encontrar las causas del escaso desarrollo de la
disciplina antropológica en España y descubrir el porqué de la
poca tradición que existe aquí en comparación con otros países
europeos. Esas posibles causas ya habían sido enunciadas por
diversos autores como se verá en el apartado de “antecedentes”.
Mi investigación se ha tornado teórico-bibliográfica y desde una
perspectiva histórica ofreceré un repaso a la cronología y cómo
se ha desarrollado la antropología en España en este último siglo,
siguiendo a varios autores y autoras que ya han tratado el tema
antes. Al mismo tiempo quisiera descubrir el grado de conocimiento
que existe en España sobre la disciplina antropológica, tanto a
nivel académico como personal para intentar demostrar una relación
entre la tardía institucionalización de la disciplina y el
desconocimiento general de la misma en nuestro país.
ANTECEDENTES
Se
desconoce si existen otras investigaciones dedicadas a determinar el
grado de conocimiento que existe sobre la antropología en España,
sin embargo, algunos autores han buscado ya las posibles causas del
desarrollo tardío de la historia de la antropología y la escasa
tradición antropológica en comparación a otros países europeos
como Francia, Alemania o Reino Unido.
Luis Ángel Sánchez lo analiza en un artículo de 1997 que recoge
información presentada en unos cursos de etnología entre 1994 y
1996 sobre la historia de la antropología española y portuguesa.
Durante el siglo XIX dieron comienzo los estudios folklóricos,
etnográficos y antropológicos en España, pero su desarrollo
durante el siglo siguiente estuvo marcado por una tendencia más
evolucionista y nacional. A diferencia de otros países europeos en
donde reinaba el funcionalismo desde 1930 y se realizaban etnografías
sobre sociedades de diferentes lugares del mundo, en España el
interés de estos estudios antropológicos fue lograr construir una
“identidad nacional” investigando las costumbres y cultura
locales. El rechazo al funcionalismo provocó también la ruptura de
relaciones entre los investigadores españoles y europeos, alejando
de algún modo a España de la tradición antropológica que se
estaba construyendo por entonces en Europa.
Sánchez
señala también como causa de un distinto desarrollo antropológico
en España, el escaso avance científico de la época, punto en el
que coincide Isidoro Moreno para el cual el ambiente “anticientífico”
en España durante el siglo XX impidió el crecimiento de las
ciencias sociales y su institucionalización (Moreno, 1973).
La figura de José Pérez de Barradas (1897-1981) resulta también
fundamental para comprender el desarrollo de la antropología en
España a partir de los años 30 del siglo XX. Él fue director de
todos los centros e instituciones existentes en Madrid dedicados a la
investigación antropológica y etnológica en ese momento: el Museo
del Pueblo Español, el Museo Etnológico Nacional y el Instituto
Bernardino de Sahagún (creado para fomentar los estudios etnológicos
y antropológicos en España) además de tener la Cátedra de
Antropología de la Facultad de Ciencias en 1941. Su predisposición
científico-política y afinidad con el régimen franquista orientó
los estudios antropológicos oficiales en esos años. (Sánchez,
1992)
Desde una perspectiva puramente teórica, el Instituto Bernardino de
Sahagún pudo haberse convertido en el eje coordinador de las
investigaciones sobre antropología física y cultural en España
durante la etapa franquista, ya que disponía de la base legal e
institucional suficiente para ello. Sin embargo, esto no ocurrió
(Sánchez, 1992, p 38).
Las
causas de que esto no sucediera fueron el escaso desarrollo
científico general en España sumado a problemas políticos,
institucionales, académicos y personales. En lo político, siguiendo
la ideología franquista, el supuesto de mejorar la “raza” se
convirtió en el tema principal para el Instituto Bernardino de
Sahagún (IBS), pero poco después el ataque científico al racismo
antropológico y la derrota del fascismo en Europa supuso un varapalo
para la orientación antropológica defendida por Barradas. Además,
el aislamiento político y científico de España, sumado al exilio
de muchos intelectuales españoles durante el régimen franquista,
detuvo el desarrollo científico y la conexión con otras teorías
foráneas.
Como causa institucional el hecho de que el IBS se dedicara más a la
antropología física por su conexión con el Museo Antropológico,
hizo que se dejara de lado la parte etnológica de la antropología
impidiendo su desarrollo.
Como Claudio Esteva Fabregat (1918-2017) ya había puesto de
manifiesto en su obra “La antropología española y sus problemas”
(1969) el tardío desarrollo de la etnología en la universidad tuvo
que ver con su subordinación a la prehistoria.
Los estudios antropológicos españoles estarían dirigidos durante
esos años por la figura del propio Barradas, sus pensamientos,
experiencia e ideología. Su idea de la antropología era la de
“ciencia general del hombre” que reunía tres disciplinas:
antropología física, etnología y prehistoria. Cuya metodología
seguía el método histórico-cultural fundado por Graebner,
Ankermann, Foy y el padre Schmidt.
Todas estas causas, políticas, institucionales y académicas,
sumadas a la orientación política-religiosa de Barradas impidieron
el desarrollo autónomo de la antropología cultural en España que
se veía atada a estas circunstancias particulares, durante los años
en que estuvo activo el IBS como sede central de los estudios
antropológicos españoles.
De todos modos, la institucionalización de la antropología en
España comenzó a fraguarse en los años 60 del siglo XX dentro de
“un contexto político de ciertas aperturas del régimen franquista
que favorecería la vuelta de antropólogos exiliados, caso de
Barandarían, o de Claudio Esteva” (Criado, 1992). Fue Claudio
Esteva y su labor al frente de la Escuela de Estudios Antropológicos
durante los cursos 1965-1968 lo que propició la aparición de
antropólogos de formación nacional y el posterior interés por
desarrollar una historia de la antropología española:
La historia de la antropología ha sido desarrollada por autores
formados a partir de los años sesenta, como Fermín del Pino, Carmen
Ortiz, Miguel Ángel Puig-Samper y Joan Prat, entre otros”
(Domínguez, 2017, p.6).
En 1972, Esteva accede a la cátedra de Antropología Cultural en la
Universidad de Barcelona siendo un paso decisivo para la
consolidación de la disciplina en España.
Es a
partir de 1980 cuando “se asiste a un verdadero auge de los
estudios de “historia de la antropología española”, hechos,
sobre todo, por los nuevos antropólogos profesionales” (Sánchez,
1997). Es el caso de Carmen Ortiz, Miguel Ángel Puig-Samper, María
Cátedra, Luis Ángel Sánchez o Joan Prat i Caros, entre otros, que
orientaron parte de sus investigaciones a descubrir la historia de la
antropología en España.
Walltraud
Müllauer, doctora en Antropología Social y Cultural, lleva años
investigando el desarrollo de la disciplina antropológica en España.
En 2016 publicó “Claves en los inicios de la Antropología Social
y Cultural española” que además de servir como manual a los
alumnos y alumnas matriculados en la asignatura “Historia de la
Antropología 2” del Grado de Antropología Social y Cultural en la
UNED, sirve también a otros objetivos tan importantes como reunir
una serie de textos de difícil acceso, bien porque ya han sido
descatalogados o publicados en revistas que han dejado de editarse
hace años. A través de estos textos se va construyendo el
desarrollo de la antropología española cuyo inicio es ubicado en
1939 por Joan Prat i Caros.
Müllauer también ofrece claves que despejan las dudas de por qué
en España el desarrollo antropológico fue distinto al de otros
países europeos: las peculiaridades histórico-políticas de España
tras la guerra civil, la investigación antropológica centrada casi
exclusivamente en los grupos étnicos del propio país y que todas
las publicaciones se realizaran en castellanos creando “una barrera
idiomática que aumenta, si cabe, el desconocimiento de la producción
científica española” (Müllauer, 2016, p 17)
HIPÓTESIS
Que
la antropología social y cultural haya tenido un desarrollo tardío
en España, ha repercutido en otros asuntos como por ejemplo su
moderada presencia en las universidades españolas (de las más de
100 universidades en España solo se imparte el Grado en Antropología
Social y Cultural en 17 de ellas) o el conocimiento general sobre la
disciplina, tanto a nivel académico como personal.
En los veinte años que el autor de este artículo lleva trabajando
como docente en etapas preuniversitarias (Educación Primaria y
Educación Secundaria), nunca escuchó a un alumno decir que de mayor
quería ser antropólogo o profesor de Antropología. Por su lado,
cuando alguna vez mencionó el vocablo Antropología en sus clases,
siempre les escuchó la misma pregunta: ¿y eso qué es? (Díaz,
Guerra, 2011)
Considero y trataré de demostrar que en España el conocimiento
sobre lo qué es la antropología y para qué sirve es muy bajo, en
base incluso a mi propia experiencia ya que antes de realizar el
Acceso para mayores de 25 por la UNED no conocía qué era la
antropología ni sabía de su existencia, esto es debido a que en
Bachiller tampoco se incluye como asignatura, ni obligatoria ni
optativa lo que impide que los alumnos/as que están decidiendo qué
estudiar en el futuro puedan conocer esta disciplina. Incluso a nivel
académico el desconocimiento es bastante alarmante en comparación
con otras ciencias sociales o humanidades qué sí son reconocidas
por un amplio número de universitarios/as. Muchas personas optan por
estudiar Antropología como segundo grado después de haber conocido
la asignatura Antropología en otro grado diferente en donde aparece
como optativa (como en Psicología, Trabajo Social o Sociología) lo
que demuestra que les interesa, pero no la conocían con
anterioridad.
El desarrollo de la historia de la antropología española ha
ocurrido de una manera continuada en los últimos años, como se ha
visto en la sección anterior, pero de algún modo, es bastante
reciente. Esto ha repercutido en el conocimiento de la historia
antropológica de España, incluso entre las propias personas que
estudian el grado de Antropología Social y Cultural, supuesto que
también se tratará de demostrar en este trabajo.
OBJETIVOS
Generales:
A través de un análisis documental, analizar y redescubrir el
desarrollo de la antropología en España en el último siglo.
Conocer el
grado de conocimiento sobre la antropología social y cultural en
España.
Específicos:
Saber qué entienden los habitantes de España por antropología,
tanto a nivel académico como personal.
Conocer si existen estereotipos o mitos sobre la antropología
social y cultural
A nivel académico: averiguar cómo los estudiantes de grado o
máster relacionado con la Antropología llegaron hasta él.
Descubrir el grado de conocimiento sobre la antropología española
y su historia.
Grado de difusión de la antropología en España
METODOLOGÍA
Se
llevará a cabo una labor documental consultando la bibliografía
citada en el siguiente apartado (además de la que se vaya
encontrando a medida que avanza la investigación), recopilando,
tomando nota y analizando toda la información para después
reescribir la cronología de la historia de la antropología en
España y su desarrollo.
Para descubrir el grado de conocimiento sobre la antropología se
llevarán a cabo entrevistas en:
Los grupos que
participarán en estas entrevistas serán:
Alumnos y
alumnas que estén cursando 4º ESO y 1º y 2º de Bachiller.
Universitarios
que estén cursando un grado o máster que no tenga que ver con la
antropología.
Universitarios
que estén cursando un grado o máster de o relacionado con la
antropología.
La
investigación tendrá lugar, siempre que sea posible, en los propios
centros de enseñanza y universidades, durante el período lectivo.
Se
realizarán encuestas cuantitativas y cualitativas, tanto a pie de
calle como telefónicas y/o mediante internet a diferentes personas
con distintas edades, profesiones, estudios y clase social para
llegar al mayor número de personas posibles y poder así obtener
resultado reales.
BIBLIOGRAFÍA QUE SE
VA A UTILIZAR (inicial)
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