DIARIO DE CAMPO DE UNA ANTROPÓLOGA Reflexiones por y para la Antropología social y cultural, esa gran olvidada de las ciencias sociales y humanas.

Diario de campo digital. Investigando una comunidad virtual: Tik Tok

INVESTIGACIÓN EN PAUSA



El tema que quisiera tratar tiene que ver con la Antropología Digital y hasta ahora no sabía que hay una asignatura optativa en el grado que contiene este tema (cuando hice el grado aún no existía). Al descubrirlo me alegré mucho, pues pensaba que mi idea no se ajustaba por completo a ninguna línea de investigación de las que están disponibles para realizar el TFM. Veo que usted está dentro de la línea de Metropolización y cambio cultural en sociedades contemporáneas, eso unido a que es la docente de la asignatura mencionada, me hizo pensar.

 Le cuento un poco sobre mi idea: me gustaría investigar sobre las nuevas culturas, esas creadas por las "tribus digitales", analizando alguna red social para entender las transformaciones que se producen dentro de la sociedad. Bajo esta premisa está también mi interés en la etnografía digital o netnografía y su importancia hoy en día.  

 Había pensado en la red social Tik Tok, creo que es una de las más utilizadas y ofrece un componente que otras redes sociales no tienen tan desarrollado, como es el intercambio cultural. Las personas se observan desde muchas partes del mundo, interactúan y aprenden unas de otras.  (En especial por esa "vida en directo" y la obsesión de compartir todo)

A partir de ahí se me ocurren muchos puntos que se pueden tratar (aunque me gustaría poder centrarme en uno o dos y así poder analizarlos en más profundidad). Algunos de ellos son: 

     • El concepto de red social en antropología y cómo este se aplica a las RRSS actuales. 

      • La construcción de una identidad virtual. 

    • El comportamiento de las tribus digitales, cómo comparten prácticas y costumbres sin tener un espacio físico en donde hacerlo. 

     • Los nuevos lenguajes y formas de comunicación que surgen alrededor de las RRSS. 

     • Los dilemas éticos y morales que pueden surgir. 

    • La relación entre sistemas humanos y tecnológicos y cómo estos se introducen en lo cotidiano. (Incidiendo sobre los algoritmos de las aplicaciones que cada vez se perfeccionan más para conocernos)

    • Los movimientos sociales y la cultura de la cancelación.

Y en general, me gustaría aprender a fondo sobre la manera en la que se adapta la metodología “tradicional” de la antropología a estas nuevas formas de interacción virtual.  

Este fue el mensaje que le envié a la tutora que mejor encajaba con la idea que tenía en aquel momento. Al releerlo me doy cuenta de que ella tenía razón al pedirme que tenía que concretar más. Solo tiré ahí un mar de ideas, en busca de alguna orientación. 

Me dijo «los temas que planteas componen varias tesis doctorales». Lo cual puede ser una alegría, significa que hay mucho por investigar. Sin embargo, también tuve la sensación de que al no concretar ni aportar ninguna bibliografía en la que sustentar mis ideas, la tutora no consideraba este tema como algo antropológico. O eso me pareció. No tuve oportunidad de saberlo a ciencia cierta, porque a las pocas semanas no pude continuar con los estudios. 

Lo deduje de sus palabras: «Lo primero que tendrías que hacer pues es repensar los ítems que me enviabas  en tu primer mail en términos antropológicos, imagino que has cursado la asignatura de enfoques y algunas asignaturas puente que, si no vienes de antropología,  te ayuden en este sentido». 

Me esforcé por incluir conceptos antropológicos en mi propuesta. Red social, identidad, nuevos lenguajes (lingüística), dilemas éticos, cultura... No fue suficiente. Tuve un momento crítico y no quise saber nada más del tema. Hasta ahora.

He accedido al campo (digital, en este caso) Tik Tok es un lugar conocido para mí, por lo que el extrañamiento viene dado. Me he creado una cuenta y he comenzado a compartir algunos vídeos en un intento por acercarme a las tribus digitales. Es una investigación que toma como base metodológica la netnografía, un método "en línea". Busca comprender la interacción social en contextos digitales. 


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El día que descubrí la antropología social y cultural


No he sido una buena estudiante, o al menos lo que se entiende como tal. No sé qué significa estudiar, o más bien no sé estudiar, porque tampoco nadie nos enseña a hacerlo. 

La llegada de la ESO hizo tambalear ese pequeño cúmulo de P.A (progresa adecuadamente) en el boletín de mis calificaciones. se pasó de tener el mismo profesor para todas las asignaturas (a excepción de música, gimnasia y alguna otra) a tener un profesor para cada materia. Los horarios cambiaron y se añadió un año más a la educación obligatoria. 

Hice primero de la ESO en el colegio de primaria porque todavía se estaban amoldando al cambio. Ese cambio tan radical me cogió desprevenida y el tutor que me tocó en suerte (o desgracia) tampoco es que ayudara demasiado. Luego vino el instituto y la adolescencia, una combinación bastante incompatible. Casi todos los compañeros que había tenido siempre se fueron para otras clases y me quedé «sola». Como digo no era buena estudiante, todo me aburría, apenas podía prestar interés en clase sin distraerme al ver el vuelo de la primera mosca que pasaba. Repetí 2ºESO suspendiendo casi todas las asignaturas. Pasé a 3ºESO porque no se podía repetir más veces el mismo curso y en tercero volví a repetir. 

Según una de mis tutoras no es que yo no pudiera estudiar, es que no quería, que era bien distinto. 

Lo que debería ser dos años de estudios (2 y 3ºESO) para mí fueron cuatro. Total, que cuando llegué a 4ºESO ya iba a cumplir 18 años, la edad en la que debería estar con la selectividad, si acaso ir a la universidad hubiese sido mi objetivo de entonces. 

En 4ºESO abandoné el instituto con la llegada de la navidad, es decir, no pasé del primer trimestre. No fue ningún drama, más bien un alivio, pero pronto me daría cuenta de la realidad de la vida adulta. Sin la ESO no podía trabajar (al menos no con un contrato) y tampoco es que sobraran las posibilidades en el pueblo pequeño donde vivía (y vivo). Así que me decidí a conseguir el graduado de la ESO y comencé ese mismo año en las clases nocturnas. Me fue muy bien en un ambiente mucho más relajado que el instituto y en dos años lo conseguí.

En ese tiempo nunca pensé en seguir estudiando, la intención era obtener el graduado solo para trabajar. Según mi yo del pasado no me interesaba nada que los estudios me pudiesen ofrecer. Aunque ahora no entiendo cómo podía pensar así, imagino que son etapas que cada persona pasa y son diferentes según las circunstancias personales, el entorno y un sinfín de historias en la vida de cualquiera. 

Un día de algún mes de 2010, navegando por internet encontré un anuncio de la UNED, la universidad nacional de educación a distancia. Una bombilla se encendió en mi mente al investigar más sobre esa forma de estudio. Yo estaba trabajando en un bar desde 2006 y por mi mente jamás pasaba la idea de estudiar porque era incompatible con el trabajo. O hacía una cosa o la otra. 

La UNED me enseñó que las dos se podían compaginar y en un momento de lucidez me apunté para hacer a la prueba libre del acceso para mayores de 25, justo la edad que tenía. Todo cuadraba bien, y aunque estuve a punto de abandonar antes siquiera de empezar (he ahí mi mente volviendo a hacer de las suyas), ahí fue donde conocí la antropología social y cultural

Nunca antes había escuchado nada acerca de ella y al leer la guía el interés creció hasta tal punto que decidí no solo terminar el acceso, sino matricularme en el grado de Antropología al curso siguiente. 

Tal interés estuvo muy motivado por el manual que entonces se utilizaba para la asignatura de antropología en el acceso: Lecturas de Antropología Social y Cultural (La cultura y las culturas) de Honorio M. Velasco. 

Esa recopilación de textos (vistos en perspectiva me parecen bastante complejo para alguien que se inicia, de hecho este manual ya no se usa) iluminó mi vida de alguna manera, como si hubiera encontrado algo que siempre había buscado, sin saberlo. Es un libro que conservo con mucho cariño. 

Así llegó la antropología a mi vida y yo a la suya. 

«La meta de la antropología es el ensanchamiento del discurso humano». Es esperable que formulada por un antropólogo haya de ser modesta la contribucion que se atribuye a la antropología. El conocimiento de los hombres, de otros hombres, de todos los hombres sigue siendo un viejo objetivo históricamente inacabado y tal vez presuntuosamente planteado, si es que se reclama en exclusividad, pues al fin y al cabo todas las ciencias humanas, e incluso todas las ciencias en general y, naturalmente, las artes lo han adoptado igualmente como objetivo y pueden haberlo cumplido tanto o más que la antropología. Así, la ampliación del discurso humano aparece como una tarea más modesta, pero más asumible (M. Velasco, 2010:11)

El camino por el grado de antropología social y cultural en la UNED fue largo y tortuoso, también muy enriquecedor. Conocí a grandes personas en la distancia y sin ir nunca a ninguna clase presencial pude sentirlos muy cerca siempre. Es algo que surge en ese contexto de la educación a distancia, te sientes solo, pero sabes que no  lo estás. De todos modos nunca pude dejar de pensar en los exámenes como un mero trámite y una alabanza a la memoria

La mayoría de asignaturas se basaban en eso, en la capacidad memorística. No importaba la comprensión ni la reflexión si acaso eras capaz de memorizar un libro (o dos, o tres) y luego responder a unas preguntas en un breve espacio. Por suerte, no todas las asignaturas eran (o son) así. 

Tampoco mi intención aquí es criticar el sistema educativo (algo que sin duda podría llenar un libro) ni a la Uned. Se aprende mucho, incluso con la presión añadida de tener que «memorizar y soltar cual loro en el examen» en la mayoría de los casos. Tampoco es sencillo ir más allá de la bibliografía básica por lo mencionado. Es bastante carga de trabajo. Un trabajo personal y también de constancia es el añadido por estudiar en esta modalidad, casi siempre compaginada con un trabajo de jornada completa. 


Primera publicación, ¿a través de Verkami?

Valorando cómo publicar mi libro "Soy antropóloga, ¿y ahora qué? La antropología estudiándose a sí misma. Podría optar por la autopublicación en Amazon, pero quién no arriesga no gana, me gustaría probar suerte haciendo un Verkami. 

Este libro es un diario de campo de una antropóloga decidida a visibilizar la que considera la ciencia social más desconocida en España: la antropología social y cultural. A partir de la idea desarrollada en el trabajo de fin de grado, se analiza y expone la situación actual de la antropología en España. 

La Antropología estudiándose a sí misma recoge una serie de reflexiones y problemas de esta invisibilidad, en especial el difícil acceso al mercado laboral. Si las empresas no saben qué es la antropología tampoco pueden saber de su utilidad en cualquier área. La difusión de la antropología social y cultural es el principal objetivo de este libro. A través de un recorrido histórico se sitúan las causas del poco desarrollo de esta disciplina en España, se analizan entrevistas a antropólogos/as, estudiantes de grado y personas que no tienen nada que ver con la disciplina.

El dinero iría destinado a la impresión de los libros y los gastos de envío (certificado, vía correos) posteriores, el pago al diseñador de cubierta y maquetación, el merchandising para agregar valor a las recompensas (marcapáginas, otros detalles...) 

No existe ninguna fuente de financiación adicional.


Proyecto inicial - Camino al TFG




En estos momentos estoy redactando el libro "Soy antropóloga, ¿y ahora qué?" donde narro mi experiencia cursando el grado de Antropología social y cultural en la UNED y cómo llegué a realizar una investigación sobre la propia Antropología. La antropología estudiándose a sí misma, es un proyecto que no tiene fin, pues siempre será susceptible de continuar adelante, mientras la disciplina viva. 

Una de las partes de este diario de campo es desarrollar y comentar mi propio TFG, pero antes era necesaria una revisión al inicio del camino. El modo en el que llegué a la idea de querer trabajar sobre la antropología y su desarrollo en España. Así, gracias a mi tutora Waltraud Müllauer Seichter, pude darle una perspectiva más histórica, conociendo su pasado en nuestro país. Lo que podría llegar a explicar ese desconocimiento existente. 

Esta fue mi propuesta para el proyecto de investigación (la asignatura que funciona como una especie de borrador del TFG, en donde vamos perfilando nuestros intereses)


LA ANTROPOLOGÍA EN ESPAÑA: DESARROLLO HISTÓRICO Y CONOCIMIENTO GENERAL DE LA DISCIPLINA


INTRODUCCIÓN


Cuando empecé a plantear este proyecto la idea que había en mi mente no se parecía casi en nada a lo que terminó siendo. Mi propia labor de investigación para realizar el documento de la primera fase del proyecto y las pautas de la tutora, me ayudaron a ver que lo que quería averiguar estaba ya resuelto por otros autores y autoras españolas a los que no conocía.

Mi pretensión era encontrar las causas del escaso desarrollo de la disciplina antropológica en España y descubrir el porqué de la poca tradición que existe aquí en comparación con otros países europeos. Esas posibles causas ya habían sido enunciadas por diversos autores como se verá en el apartado de “antecedentes”.

Mi investigación se ha tornado teórico-bibliográfica y desde una perspectiva histórica ofreceré un repaso a la cronología y cómo se ha desarrollado la antropología en España en este último siglo, siguiendo a varios autores y autoras que ya han tratado el tema antes. Al mismo tiempo quisiera descubrir el grado de conocimiento que existe en España sobre la disciplina antropológica, tanto a nivel académico como personal para intentar demostrar una relación entre la tardía institucionalización de la disciplina y el desconocimiento general de la misma en nuestro país.


ANTECEDENTES


Se desconoce si existen otras investigaciones dedicadas a determinar el grado de conocimiento que existe sobre la antropología en España, sin embargo, algunos autores han buscado ya las posibles causas del desarrollo tardío de la historia de la antropología y la escasa tradición antropológica en comparación a otros países europeos como Francia, Alemania o Reino Unido.

Luis Ángel Sánchez lo analiza en un artículo de 1997 que recoge información presentada en unos cursos de etnología entre 1994 y 1996 sobre la historia de la antropología española y portuguesa. Durante el siglo XIX dieron comienzo los estudios folklóricos, etnográficos y antropológicos en España, pero su desarrollo durante el siglo siguiente estuvo marcado por una tendencia más evolucionista y nacional. A diferencia de otros países europeos en donde reinaba el funcionalismo desde 1930 y se realizaban etnografías sobre sociedades de diferentes lugares del mundo, en España el interés de estos estudios antropológicos fue lograr construir una “identidad nacional” investigando las costumbres y cultura locales. El rechazo al funcionalismo provocó también la ruptura de relaciones entre los investigadores españoles y europeos, alejando de algún modo a España de la tradición antropológica que se estaba construyendo por entonces en Europa.

Sánchez señala también como causa de un distinto desarrollo antropológico en España, el escaso avance científico de la época, punto en el que coincide Isidoro Moreno para el cual el ambiente “anticientífico” en España durante el siglo XX impidió el crecimiento de las ciencias sociales y su institucionalización (Moreno, 1973).

La figura de José Pérez de Barradas (1897-1981) resulta también fundamental para comprender el desarrollo de la antropología en España a partir de los años 30 del siglo XX. Él fue director de todos los centros e instituciones existentes en Madrid dedicados a la investigación antropológica y etnológica en ese momento: el Museo del Pueblo Español, el Museo Etnológico Nacional y el Instituto Bernardino de Sahagún (creado para fomentar los estudios etnológicos y antropológicos en España) además de tener la Cátedra de Antropología de la Facultad de Ciencias en 1941. Su predisposición científico-política y afinidad con el régimen franquista orientó los estudios antropológicos oficiales en esos años. (Sánchez, 1992)


Desde una perspectiva puramente teórica, el Instituto Bernardino de Sahagún pudo haberse convertido en el eje coordinador de las investigaciones sobre antropología física y cultural en España durante la etapa franquista, ya que disponía de la base legal e institucional suficiente para ello. Sin embargo, esto no ocurrió (Sánchez, 1992, p 38).


Las causas de que esto no sucediera fueron el escaso desarrollo científico general en España sumado a problemas políticos, institucionales, académicos y personales. En lo político, siguiendo la ideología franquista, el supuesto de mejorar la “raza” se convirtió en el tema principal para el Instituto Bernardino de Sahagún (IBS), pero poco después el ataque científico al racismo antropológico y la derrota del fascismo en Europa supuso un varapalo para la orientación antropológica defendida por Barradas. Además, el aislamiento político y científico de España, sumado al exilio de muchos intelectuales españoles durante el régimen franquista, detuvo el desarrollo científico y la conexión con otras teorías foráneas.

Como causa institucional el hecho de que el IBS se dedicara más a la antropología física por su conexión con el Museo Antropológico, hizo que se dejara de lado la parte etnológica de la antropología impidiendo su desarrollo.

Como Claudio Esteva Fabregat (1918-2017) ya había puesto de manifiesto en su obra “La antropología española y sus problemas” (1969) el tardío desarrollo de la etnología en la universidad tuvo que ver con su subordinación a la prehistoria.

Los estudios antropológicos españoles estarían dirigidos durante esos años por la figura del propio Barradas, sus pensamientos, experiencia e ideología. Su idea de la antropología era la de “ciencia general del hombre” que reunía tres disciplinas: antropología física, etnología y prehistoria. Cuya metodología seguía el método histórico-cultural fundado por Graebner, Ankermann, Foy y el padre Schmidt.

Todas estas causas, políticas, institucionales y académicas, sumadas a la orientación política-religiosa de Barradas impidieron el desarrollo autónomo de la antropología cultural en España que se veía atada a estas circunstancias particulares, durante los años en que estuvo activo el IBS como sede central de los estudios antropológicos españoles.

De todos modos, la institucionalización de la antropología en España comenzó a fraguarse en los años 60 del siglo XX dentro de “un contexto político de ciertas aperturas del régimen franquista que favorecería la vuelta de antropólogos exiliados, caso de Barandarían, o de Claudio Esteva” (Criado, 1992). Fue Claudio Esteva y su labor al frente de la Escuela de Estudios Antropológicos durante los cursos 1965-1968 lo que propició la aparición de antropólogos de formación nacional y el posterior interés por desarrollar una historia de la antropología española:


La historia de la antropología ha sido desarrollada por autores formados a partir de los años sesenta, como Fermín del Pino, Carmen Ortiz, Miguel Ángel Puig-Samper y Joan Prat, entre otros” (Domínguez, 2017, p.6).


En 1972, Esteva accede a la cátedra de Antropología Cultural en la Universidad de Barcelona siendo un paso decisivo para la consolidación de la disciplina en España.

Es a partir de 1980 cuando “se asiste a un verdadero auge de los estudios de “historia de la antropología española”, hechos, sobre todo, por los nuevos antropólogos profesionales” (Sánchez, 1997). Es el caso de Carmen Ortiz, Miguel Ángel Puig-Samper, María Cátedra, Luis Ángel Sánchez o Joan Prat i Caros, entre otros, que orientaron parte de sus investigaciones a descubrir la historia de la antropología en España.

Walltraud Müllauer, doctora en Antropología Social y Cultural, lleva años investigando el desarrollo de la disciplina antropológica en España. En 2016 publicó “Claves en los inicios de la Antropología Social y Cultural española” que además de servir como manual a los alumnos y alumnas matriculados en la asignatura “Historia de la Antropología 2” del Grado de Antropología Social y Cultural en la UNED, sirve también a otros objetivos tan importantes como reunir una serie de textos de difícil acceso, bien porque ya han sido descatalogados o publicados en revistas que han dejado de editarse hace años. A través de estos textos se va construyendo el desarrollo de la antropología española cuyo inicio es ubicado en 1939 por Joan Prat i Caros.

Müllauer también ofrece claves que despejan las dudas de por qué en España el desarrollo antropológico fue distinto al de otros países europeos: las peculiaridades histórico-políticas de España tras la guerra civil, la investigación antropológica centrada casi exclusivamente en los grupos étnicos del propio país y que todas las publicaciones se realizaran en castellanos creando “una barrera idiomática que aumenta, si cabe, el desconocimiento de la producción científica española” (Müllauer, 2016, p 17)



HIPÓTESIS


Que la antropología social y cultural haya tenido un desarrollo tardío en España, ha repercutido en otros asuntos como por ejemplo su moderada presencia en las universidades españolas (de las más de 100 universidades en España solo se imparte el Grado en Antropología Social y Cultural en 17 de ellas) o el conocimiento general sobre la disciplina, tanto a nivel académico como personal.


En los veinte años que el autor de este artículo lleva trabajando como docente en etapas preuniversitarias (Educación Primaria y Educación Secundaria), nunca escuchó a un alumno decir que de mayor quería ser antropólogo o profesor de Antropología. Por su lado, cuando alguna vez mencionó el vocablo Antropología en sus clases, siempre les escuchó la misma pregunta: ¿y eso qué es? (Díaz, Guerra, 2011)


Considero y trataré de demostrar que en España el conocimiento sobre lo qué es la antropología y para qué sirve es muy bajo, en base incluso a mi propia experiencia ya que antes de realizar el Acceso para mayores de 25 por la UNED no conocía qué era la antropología ni sabía de su existencia, esto es debido a que en Bachiller tampoco se incluye como asignatura, ni obligatoria ni optativa lo que impide que los alumnos/as que están decidiendo qué estudiar en el futuro puedan conocer esta disciplina. Incluso a nivel académico el desconocimiento es bastante alarmante en comparación con otras ciencias sociales o humanidades qué sí son reconocidas por un amplio número de universitarios/as. Muchas personas optan por estudiar Antropología como segundo grado después de haber conocido la asignatura Antropología en otro grado diferente en donde aparece como optativa (como en Psicología, Trabajo Social o Sociología) lo que demuestra que les interesa, pero no la conocían con anterioridad.

El desarrollo de la historia de la antropología española ha ocurrido de una manera continuada en los últimos años, como se ha visto en la sección anterior, pero de algún modo, es bastante reciente. Esto ha repercutido en el conocimiento de la historia antropológica de España, incluso entre las propias personas que estudian el grado de Antropología Social y Cultural, supuesto que también se tratará de demostrar en este trabajo.


OBJETIVOS


Generales:

  • A través de un análisis documental, analizar y redescubrir el desarrollo de la antropología en España en el último siglo.

  • Conocer el grado de conocimiento sobre la antropología social y cultural en España.

Específicos:

  • Saber qué entienden los habitantes de España por antropología, tanto a nivel académico como personal.

  • Conocer si existen estereotipos o mitos sobre la antropología social y cultural1

  • A nivel académico: averiguar cómo los estudiantes de grado o máster relacionado con la Antropología llegaron hasta él2. Descubrir el grado de conocimiento sobre la antropología española y su historia.

  • Grado de difusión de la antropología en España3


METODOLOGÍA


Se llevará a cabo una labor documental consultando la bibliografía citada en el siguiente apartado (además de la que se vaya encontrando a medida que avanza la investigación), recopilando, tomando nota y analizando toda la información para después reescribir la cronología de la historia de la antropología en España y su desarrollo.

Para descubrir el grado de conocimiento sobre la antropología se llevarán a cabo entrevistas en:


  • Institutos de educación secundaria y bachiller

  • Universidades


Los grupos que participarán en estas entrevistas serán:


  • Alumnos y alumnas que estén cursando 4º ESO y 1º y 2º de Bachiller.

  • Universitarios que estén cursando un grado o máster que no tenga que ver con la antropología.

  • Universitarios que estén cursando un grado o máster de o relacionado con la antropología.


La investigación tendrá lugar, siempre que sea posible, en los propios centros de enseñanza y universidades, durante el período lectivo.


Se realizarán encuestas cuantitativas y cualitativas, tanto a pie de calle como telefónicas y/o mediante internet a diferentes personas con distintas edades, profesiones, estudios y clase social para llegar al mayor número de personas posibles y poder así obtener resultado reales.



1 Como por ejemplo confundir la Antropología Social con la Antropología física o creer que estudiar antropología no sirve para nada.

2 Para ver si la conocían anteriormente o la descubrieron a través de otro grado, libro, revista…

3 Su presencia en los medios de comunicación, periódicos, revistas, internet.



BIBLIOGRAFÍA QUE SE VA A UTILIZAR (inicial) 


Carós, J. P. (1991). Antropología de los pueblos de España. Taurus.

Carós, J. P. (1999). Investigadores e investigados. Literatura antropológica en España desde 1954. Joan Prat (coord.), Arxiu d’Etnografia de Catalunya.

Cátedra, M. (Ed.). (1991). Los españoles vistos por los antropólogos. Júcar. García, C. O. (1987). Luis de Hoyos Sainz y la antropología española (Vol. 21).

Editorial CSIC-CSIC Press.

García, C. O. (1994). Diccionario histórico de la antropología española (Vol. 26).

Editorial CSIC-CSIC Press.

Maíllo, H. M. V. (2014). Las aportaciones de Julio Caro Baroja en tiempos de una antropología no institucionalizada en España. Cuadernos de etnología y etnografía de Navarra, 46(89), 151-176.

Maíllo, H. M. V (2015). De Julián a Julio y de Julio a Julián: correspondencia entre Julio Caro Baroja y Julian Pitt Rivers (1949-1991). Editorial CSIC.

Müllauer-Seitcher, W. (2016). Claves en los inicios de la Antropología Social y Cultural española: temas y autores. Editorial Centro de Estudios Ramón Areces SA.

Ortiz García, C. (1984). La obra antropológica de don Luis de Hoyos Sainz. Prat, J. (1992). Antropología y etnología. Las ciencias sociales en España, (2).

Puig-Samper, M. Á., & Galera, A. (1983). La Antropologia espanola del siglo

XIX. Cuadernos Galileo de Historia de la Ciencia, (1), 1-93.

Ronzón Fernández, E. (1991). Antropología y antropologías: ideas para una historia crítica de la antropología española: el siglo XIX. Pentalfa Ediciones.

Tolosana, C. L. (1977). Antropología social en España (Vol. 44). Akal.



Referencias bibliográficas


Criado, E. A. (1992). Treinta años de antropología andaluza (1960-1990). En

Anales de la Fundación Joaquín Costa (Nº9,, pp. 83-100)

Diaz Iglesias, S. & Guerra Iglesias, R. (2011) La antropología y el profesor de Antropología en la Educación Secundaria. Antropología Experimental, (11).

Gregorio, I. D. (2017). Historia de la antropología americanista española (1892- 1992) (Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid)

Moreno Navarro, I. (1973). La investigación antropológica en España. Reunión de Antropólogos Españoles (1ª. 1973. Sevilla) (1973), p. 325-338

Müllauer-Seitcher, W. (2016). Claves en los inicios de la Antropología Social y Cultural Española: Temas y autores. Editorial Centro de Estudios Ramón Areces SA

Sánchez Gómez, L. Á. (1992). La antropología al servicio del Estado: el instituto “Bernardino de Sahagún” del CSIC (1941-1970). Revista de dialectología y tradiciones populares, 47, 29.

Sánchez Gómez, L. Á. (1997). Cien años de Antropologías en España y Portugal (1870-1970). Etnográfica, 1 (2), 297-31)



Soy antropóloga, ¿y ahora qué?


Con ese título (y un subtítulo por determinar) culminará mi investigación sobre la Antropología Social y Cultural, y lo hará en forma de libro. 

En él incluiré mi relación con la Antropología desde cero, ¿en qué momento la conocí? ¿Cómo y por qué decidir estudiar esta disciplina que tan pocos conocen (para mi gusto)? Cuando digo que pocos la conocen, algunas personas podrían rasgarse las vestiduras y acusarme de difamación. Seguro que son personas acostumbradas a la Antropología, antropólogos/as ya titulados, profesores o gente que está cerca de algún círculo académico afín. Está claro que si convives con ella tienes que conocerla, pero correr el riesgo de suponer que todo el mundo la conoce porque lo haces tú y tus allegados, es para mí, un grave error. 

Mi afirmación tiene una base firme que hace unos años (cuando estudiaba) no vislumbré Al decirme algún profesor del grado que sufría de suponitis aguda (exageración) y que estaba equivocada, no supe qué responder. Por aquel entonces suponía que los doctorados y catedráticos son los que saben de estas cosas y yo solo era una alumna más con ideas rocambolescas en la cabeza, ¿por qué no podía proponer ideas normales? Aunque en el fondo de mi ser, sí comprendía el problema: ellos no lo ven porque están en el círculo académico. Un círculo bastante cerrado (y amplio al mismo tiempo) donde no existe tal grado de desconocimiento de la disciplina, como es obvio. Todo gira en torno a ella, libros, nuevas publicaciones, simposios, congresos... Ahí bien agarrada la Antropología, que no salga fuera y se resfríe. Sin embargo, yo hablaba a nivel general, a pie de calle. 

¿Cómo podía saber que muchos ignoran lo que es esta disciplina? Basta con echar un vistazo al número de universidades que ofertan su grado en España o ver que no existe en ningún nivel inferior de estudios (en algún momento existió en Bachiller de algunas comunidades autónomas) Si los estudiantes no la conocen, si nadie le habla de ella cuando eligen su futuro, está condenada a la desaparición. Sumado a eso, las universidades no encuentran motivos para incluirla en sus ofertas de estudios. ¿Por qué? ¡Por el propio desconocimiento! Tanto de unos como de otros. Los estudiantes no saben lo qué es ni para qué sirve, las universidades no van a ofrecer algo que no tenga demanda... Entramos dentro de una serpiente que se muerde la cola y no podemos salir de ahí.

La solución es compleja. No pretendo llegar y hacer que todo el mundo se apasione por la Antropología. Al menos, me conformaría con cambiar los datos que recogí durante mi TFG. 

Sigo escribiendo y analizando, que para algo tengo mi título de antropóloga. Hasta ahora solo me ha servido para eso. 


Perspectivas




Creé este lugar como un sitio desde el que acercar la Antropología social y cultural a las personas de a pie, intentando "sacarla" del pedestal de la academia. Sin darme cuenta, no lo hice. Estaba compartiendo trabajos universitarios, en lugar de contar qué es la antropología, por qué es tan importante y por qué no sabes qué es. 

Entonces, me replanteé todo... y comencé mi diario de campo.


Antropología del Desarrollo | Análisis de un proyecto real


Para esta asignatura llevamos a cabo un trabajo práctico como prueba de evaluación continua. Es una asignatura obligatoria del tercer curso, ubicada en el segundo semestre, impartida por Beatriz Peréz Galán.

Se trataba de hacer una evaluación de la compatibilidad cultural en proyectos de desarrollo (reales) que se realizaron en distintos países. Elegí trabajar con el llevado a cabo en los años 2007 y 2008 en comunidades andinas del sur de Perú. 

En base al proyecto original debíamos investigar las necesidades básicas de la población y ponerlos en concordancia con los problemas detectados en el proyecto, identificar la unidad de análisis, esto es, quiénes son los beneficiarios de las ayudas, cómo se seleccionan... Y sobre todo detectar las deficiencias y dar alguna alternativa. 

Para comprender mi trabajo, es necesario leer primero el proyecto original:

PROYECTO ORIGINAL EN PDF

A continuación, el texto con el análisis y mis reflexiones. Lo dejo también en PDF  porque es bastante extenso para pegarlo por aquí.